Entre las promesas de mejora que hizo el Ayuntamiento de Irun cuando se reunió con los vecinos de San Miguel y alrededores figuraba solucionar el problema del aparcamiento. San Miguel, Pinar y Anzarán son barrios en los que las plazas de aparcamiento escasean (vamos, como en toda la ciudad). Una de las razones que da el ayuntamiento ( y en parte es cierta) es que las plazas de aparcamiento son ocupadas por la gente que viene a comprar al barrio y/o los usuarios de Renfe y autobuses. Todo esto justifica la implantación de la OTA, sistema de aparcamiento regulado que solucionará el problema y que comenzará a funcionar el 4 de enero de 2010.
Una vez más el gobierno municipal lleva la pelota a su terreno de juego y nos vende una solución que sólo les satisface a ellos.
Volver de trabajar a las diez de la noche e intentar aparcar en las citadas zonas es imposible. Es curioso que los vehículos de la gente que ha venido a comprar o a coger el tren para ir a trabajar continúen “usurpándonos” las plazas de aparcamiento a los residentes. ¿No será que no hay suficientes plazas de aparcamiento para los vecinos?. En los últimos años el número de coches del barrio ha crecido enormemente y no hay aparcamientos suficientes. Esto el ayuntamiento lo sabe (tiene datos urbanísticos de plazas de aparcamiento existentes y conoce la cantidad exacta de vehículos registrados en el barrio), pero aún así ha decidido implantar la OTA, cuando podía haber construido más plazas de aparcamiento, o por lo menos no haber seguido suprimiéndolas en cada reforma que acomete.
Analicemos un poco algunos aspectos de la OTA y cómo influyen en los ciudadanos y el ayuntamiento;
1- Solo se autorizará una tarjeta de residente por unidad familiar; Una importante cantidad de hogares del barrio tienen más de un coche, así que para el segundo coche quedan tres opciones;
a) comprar o alquilar un garaje, de esta forma se forzando a los vecinos a hacerse con una de las muchas plazas disponibles en el parking del Pinar (plazas abiertas, en un sitio relativamente retirado y excesivamente caras para ser de promoción pública), solucionando así en fiasco existente.
b) aparcar en una zona sin OTA. En este caso Anaka sería la opción más cercana. De esta forma aumentaría (UN POCO MÁS) el problema de aparcamiento en este barrio, pudiendo ser solucionado implantando la OTA aquí también.
c) Pagar la OTA. Sería la opción a la que nos acabaríamos acogiendo la mayoría de los vecinos.
2) La tarjeta de residente tiene un precio; Por cada uno de los coches que soliciten la tarjeta el ayuntamiento recibirá 38 € anuales, que no garantizan el poder aparcar en la calle por que las plazas son insuficientes. ¿Cuántos coches solicitarán la tarjeta?, cada uno que saque sus cuentas y se dará cuenta del dinero que va a recibir el ayuntamiento por seguir ofreciendo lo mismo.
3) La OTA disuadirá a la gente de venir en coche al tren a comprar y fomentará el uso del transporte público; Quienes quieran seguir comprando en el barrio seguirán viniendo en coche, pagar 2 € de OTA sigue siendo más barato que dos viajes (ida y vuelta) en autobús (2,60 € ), y además es más cómodo. En cuanto al tren, si que disuadirá a la gente a venir en coche, es verdad, pero la gente que se vaya a pasar el fin de semana fuera, seguirá dejando el coche en el barrio, que no habrá OTA, por no hablar de l@s madurit@s que vienen los domingos por la tarde al Zona Límite y que aparcan como y donde les da la gana, a esos también seguro que les disuade la OTA.
En Resumen, la implantación de OTA en esta zona (como en muchas otras)no responde a las necesidades de los vecinos, sólo pretende reforzar un poco más las debilitadas arcas municipales y camuflar el fiasco que dejo el parking subterraneo del Pinar, del que a día de hoy, quedan sin vender o alquilar una importante cantidad de plazas.